Imperio Informativo
Image default
Opinion

UN OPTIMISMO ECONÓMICO DE LA ADMINISTRACIÓN FEDERAL SUSTENTANDO EN FUNDAMENTOS DÉBILES

Por Víctor Hugo Barrera

Antes de confinarse por cuarenta días, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que para este 2021 México crecerá entre 4. y 5. por ciento su Producto Interno Bruto, aseguró que el éxito de su política de no endeudamiento, no elevar impuestos, aumentar los apoyos sociales y el beneficio que da el incremento de las remesas, cuya cifra superaron los 40 mil millones de dólares en el 2020, serán la base para este crecimiento.

Es decir, está confiando la reactivación económica en el dinero que envíen los mexicanos que por no encontrar una oportunidad laboral o de desarrollo decidieron irse a buscar un futuro mejor en otros países, principalmente en Estados Unidos de Norteamérica (EUA).

Lamentablemente muchos de nuestros paisanos que acuden a esta decisión lo hacen sin los papeles necesarios y entran al país vecino como indocumentados y si logran colocarse en un empleo es en aquel que no quiere realizar el ciudadano del vecino país y la paga es inferior comparada con el salario que recibe un trabajador en EUA.

Esto significa que la política económica que impulsará el crecimiento económico de México estará basada en seguir exportando mano de obra barata, para que envíen remesas a sus familiares en México, pero sin alcanzar un desarrollo productivo para el país.

Es decir, regresaremos más de 50 años, cuando muchos mexicanos fueron hacia Estados Unidos con la esperanza de encontrar el sueño americano, pero la realidad fue otra y sigue siendo un trabajo por más de 16 horas diarias, con salarios ínfimos y con una calidad de vida de sobrevivencia.

Debemos destacar que los mexicanos que han logrado la ciudadanía norteamericana, poco interés tiene en regresar a México y sus descendientes, están formados más en la cultura de Norteamérica y ven a México como el país, si de sus antepasados, pero solo por el folclor, la comida y la diversión y no como un lugar donde regresar a desarrollarse profesionalmente, porque no existe ningún lugar que los pueda aceptar con el salario que recibirán en EUA, al término de sus estudios profesionales, esto siempre y cuando lo logren.

Mientras lo que entran al país vecino como indocumentados, su temor a ser deportados y perder la oportunidad de ganar dólares, lo recluye a trabajos en el campo casi de esclavitud, y empleos en domésticos con un ingreso muchas veces inferior o en empresas ocupando los turnos y puestos que no son del agrado de los trabajadores norteamericanos, dejando a nuestros paisanos en una situación difícil económicamente porque deben dividir sus ingresos para sobrevivir en EUA y mandar a su vez dinero para sus familiares en México.
Esto es un elemento de la política económica que está aplicando López Obrador, el tema de la austeridad, ahorro y no endeudamiento, lo hemos señalado varias veces y que se traduce en una falta de inversión para el desarrollo económico del país, un debilitamiento de los sectores productivos por la falta de apoyo y sobre todo una nula aplicación al desarrollo científico y tecnológico que nos sigue retrasando en sectores importantes como la salud, educación y desarrollo y modernización de nuestras plantas productivas.

El tercer elemento que son los apoyos sociales, que pueden ser con un objetivo altamente social, solo se estima en términos políticos y estos recursos se siguen otorgando de una manera primordial para mantener una base de votantes cautiva y no para el desarrollo de la planta productiva del país.

Es bueno que se proteja a los sectores más desprotegidos, pero si no existe una política de seguimiento, regulación para que estos recursos se apliquen en lo que verdaderamente debe hacerse, este apoyo social, solo se convierte en un pago electoral.

Y los resultados son tangibles, con la gran cantidad de recursos que se han destinado a los apoyos sociales, la calidad de vida de muchas personas de la tercera edad debería haber cambiado, pero no, porque son insuficientes los recursos que se otorgan o porque las personas de la tercera edad no son quienes destinan y distribuyen esos recursos, sino otras personas, familiares, quienes son los más beneficiados.

En cuanto al apoyo de jóvenes para que estudien o empiecen a desarrollarse en el mercado laboral, estos programas no se solidifican porque los jóvenes no utilizan los recursos en la compra de libros o material para continuar sus estudios de bachillerato o profesional, o en las empresas que ofrecen un lugar para el desarrollo laboral, no corresponden directamente al sector educativo done se están preparando.

Además, el cuidado y seguimiento para que las empresas no se aprovechen ocupando en más tiempo a los jóvenes de los estipulado, o negocien una cantidad del apoyo económico para aceptarlos o lo peor el acoso sexual que reciben algunos jóvenes, mujeres y hombres, por parte de sus empleadores, no se realice, el rompimiento laboral entre los jóvenes y las empresas es entre los seis y nueve meses, dejando inconcluso su desarrollo laboral.

Por lo tanto, si seguimos con la política económica aplicada por López Obrador, solo podremos esperar un crecimiento menor a punto porcentual como lo obtuvimos en 2019, primer año de la esta administración antes de sufrir la pandemia de salud que llevo a México a una caída importante del cercana al 9 por ciento del PIB en 2020.

Entonces la realidad es que, si obtenemos el crecimiento del 4 o 5 por ciento, será por el rebote de la economía mundial y no por la política económica mexicana. Porque la economía de EUA crecerá y arrastrará a la nuestra, por ser su principal socio comercial, siendo el sector exportador el más beneficiado, mientras que el mercado interno apenas alcanzará un crecimiento cercano al 2 por ciento.

Quizá en términos macroeconómicos, México lograra acceder a este crecimiento, pero en los microeconómicos, posiblemente seguirán desapareciendo muchas medianas y pequeñas empresas, el desempleo seguirá latente en el país, y la pobreza en términos generales no disminuirá.

El desarrollo científico y tecnológico será nulo y esto nos llevará a que después de un reacomodo económico, las tasas de crecimiento de México hasta el término de este sexenio serán menores al 2 por ciento, alcanzando quizá para el 2024 un crecimiento del 3 por ciento siempre y cuando se apliquen recursos para el fortalecimiento del sector secundario del país.

Notas Relacionadas

LA LUCHA DE CLASES

Redacción

GUAYABAZO

Redacción

RUMBO NUEVO TRANSPARENCIA POLÍTICA

Redacción